Embarazo Adolescente

octubre 18, 2008 at 1:11 pm 2 comentarios

Por Ivana Scianca y Rosana Sapia

La adolescencia es una etapa con características propias y singulares que comienza en la infancia y da paso a  la edad adulta, durante ella se producen  cambios y transformaciones, que no solo afectan a las características puramente físicas, sino también a sus aspectos intelectuales, emocionales, sociales y psicológicos,  y hace de esta etapa uno de los periodos más difíciles y turbulentos de la existencia, dejando a estos chicos, en un alto nivel de vulnerabilidad.

 Durante esta etapa la relación padres e hijos es difícil y, a menudo tan llena de contradicciones como todo el mundo del adolescente. Se produce un alejamiento de los padres pero, al mismo tiempo les reclaman el apoyo y el afecto que todavía necesitan para enfrentarse a un mundo que todavía no entienden y que – por supuesto – no los entiende a ellos y no pueden mas que expresarse, de la manera tan especial como lo hacen, buscando en su expresión, la estabilidad de su personalidad perdida. Asistir al Adolescente embarazada será entonces poder efectuar la lectura de las necesidades no solo corporales sino también emocionales, familiares y sociales, acompañar a la persona en la búsqueda de sentido de la vida.

Se considera a la adolescencia como el periodo que va de los 10 a los 19 años, aunque es conveniente separar esta etapa en dos partes:

  • La primera que va de los 10 a los 14 años, en la cual la trasgresión puede hacer su inserción, dado que es un periodo en el cual no se ha adquirido aun la identidad y, por lo tanto, los chicos se dejan influenciar por sus pares.
  • La segunda que va de los 15 a los 19 años, etapa en la cual se sienten omnipotentes, tienen ese sentimiento de que todo lo pueden, lo que les ocasiona no tener control sobre su comportamiento y su conducta, llegando muchas veces a tal punto irremediable, que les puede provocar la muerte.

Los adolescentes, están dedicados a la búsqueda de su identidad, tanto en lo personal -encontrarse a si mismos, saber quienes y cómo son- como en lo social, donde deben encontrar espacios de participación y pertenencia. Todas estas búsquedas, todos estos procesos, tienen un factor común: el cambio. Estos procesos de cambio, pueden provocarle una crisis y esta crisis abre lugar al escenario en el que las transgresiones son una posibilidad.

Por eso la adolescencia no es solo una etapa de marchas y contramarchas, sino que también es la etapa de mayor posibilidad de autodestrucción que puede ser lenta o crónica.

Para el joven, la entrada en la adolescencia es la propuesta de salida a un espacio extrafamiliar; es un desafío para construirse un lugar propio, diferente, dentro del cual tendrá que aprender a incorporar y armonizar nuevos valores e ideales. Allí buscará reconocerse y ser reconocido a partir de los diferentes cambios que está procesando y que formarán su personalidad. Es un periodo de retranscripción, reordenamiento para abordar a la elección de objeto mas estabilizada, dentro de esta retranscripción tiene que ir reencontrándose mas firmemente con lo que es su propio deseo.

En el caso de las adolescentes embarazadas las identificaciones son fallidas, lábiles, frágiles. A menor educación mayor cantidad de embarazos, la institución escolar acota lo pulsional siendo el aprendizaje como deseo de otra cosa, la pulsión sexual como satisfacción sublimatoria genera otras identificaciones e intereses. El aprendizaje tiene que ver con poder tolerar la frustración, saber que hay ciertos límites para el goce, que se pueda tolerar todo aquello que el adolescente no pueda tener.  La sensación de vacío, del no saber que hacer con lo que le pasa, lleva al mismo a buscar otro tipo de recursos como por ejemplo dedicarse al paco, a buscar amigos con quien compartir, a los placeres sexuales, intentos de pseudoexogamia fallidos, acting out, desafíos, etc.

Se puede observar en los embarazos adolescentes una pobre subjetivación, dificultad para historizar, representar al bebé, ellas están preparadas físicamente, pero no emocionalmente ni psíquicamente. El bebé viene a llenar un vacío, a cumplir una función de sostén narcisista perdido desde la etapa Pre-edípica, entendiendo éste embarazo como una pseudo salida exogámica, como un acting out, son los hechos y sus consecuencias, quedando en posición de objetos tratando de alcanzar objetos, no hay anhelo de hijo, con lo cual no hay registro de cuidarse, el cuidado pasa por el “otro”, por ejemplo “yo con mi cuerpo hago lo que quiero”, manifestación de rebeldía hacia los padres, tomando el cuerpo como “arma” y desafío.

La participación integrada de profesionales (médicos, psicólogos, asistente social) mejora las condiciones en que una adolescente llega a la maternidad, ayudándola en experiencias ulteriores a evaluar condiciones más óptimas con respecto a un futuro embarazo, esto es lo que llamamos prevención primaria, al decir de Bleger: “ya no se refiere tan sólo a la enfermedad o a su profilaxis, sino también a la promoción de un mayor equilibrio, de un mejor nivel de salud en la población. De esta manera ya no interesa solamente la ausencia de enfermedad, sino el desarrollo pleno de los individuos y de la comunidad total.”[2]

 En la interconsulta el psicólogo es llamado para que la paciente tome conciencia del vinculo con su bebé, la mirada en el otro genera amor, ternura, lo libidiniza, lo narcisisa, lo conforma y constituye como sujeto, pero si la estructura de la madre no esta bien configurada, su mirada hacia el bebé va a ser mas dura. Al decir de Piera Aulagnier “pictogramas de rechazo” o el “hospitalismo de Spitz”.

Creemos que una de las maneras de ir ganando posiciones es hacerlo  a través de charlas en grupos con los residentes, médicos, enfermeras, personal de la institución, acercándole información sobre el trabajo realizado por los psicólogos, con el objetivo de despertar interrogantes, curiosidad e interés en el otro sobre cuestiones que van más allá de lo específicamente clínico.

Pensamos que en ésta realidad que nos toca vivir, donde todo está globalizado, se actúa muchas veces desde un “saber”, que se transforma en “poder”, donde la homogeneidad borra la subjetividad.

Al decir de Ginnette Raimbault: “el resultado del trabajo en común entre analista y médico puede ser el siguiente: que éste no crea a pies de puntillas que el saber científico forma las únicas coordenadas de la patología, que le dé el lugar que le corresponde al poder de la palabra, y que sea capaz de reconocer una palabra verdadera, una palabra que tiene efectos sobre el cuerpo”[3].

Opinamos que es importante la participación del psicólogo en el sector gubernamental, ya que como lo postula Bleger su accionar permitiría influir sobre leyes que mejorarían el área de salud.

El rol del psicólogo tiene que comenzar como “observadores” de la realidad, en la acción y experiencia directa para lograr con el tiempo madurez profesional que nos permita responder a las demandas de nuestro propio rol y del entorno.

No solo la mirada de la madre adolescente hacia su hijo es de suma importancia en el vínculo sino también lo es nuestra propia mirada, rescatando la singularidad, devolviendo la palabra y esto es posible desde lo interdisciplinario, trabajando en “equipo” que permita el decir del otro, que tome al sujeto como una unidad y no como algo que puede ser fragmentado para su estudio.

Aún se observa dentro de las instituciones, una lucha de poderes entre la medicina y la psicología, cuando lo ideal sería declinar ciertos “egos” y aunar conocimientos en beneficio del paciente, que requiere de ambos. 

“Este mundo evolucionista que ofrece el banquete a todos y cierra las puertas en las narices de tantos es, al mismo tiempo, igualador en las ideas y en las costumbres que impone y desigual en las oportunidades que brinda”

Eduardo Galeano

 


 

[1] Ministerio de la salud y ambiente de la nación: “Preparación integral para la maternidad”. Guía para el trabajo de equipos de salud interdisciplinarios. 2005. Pág.: 30

[2] Bleger, José: “Psicohigiene y Psicología Institucional”, cap. 1. El Psicólogo Clínico y la Higiene Mental, Pág. 30

[3] Rambault, Ginnette: “El psicoanálisis y las fronteras de la medicina”. Prefacio Pág.8

Entry filed under: Uncategorized. Tags: , , , , , , , , , .

Alzheimer Modelo de Madre

2 comentarios Add your own

  • 1. http://joogle.in/Raleigh38  |  abril 18, 2013 a las 3:43 am

    What’s up to every one, it’s genuinely a good for me
    to pay a visit this site, it consists of precious Information.

  • 2. get your ex back free  |  abril 18, 2013 a las 1:32 pm

    Everyone loves what you guys tend to be up too.
    Such clever work and coverage! Keep up the great works guys I’ve included you guys to my blogroll.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Trackback this post  |  Subscribe to the comments via RSS Feed


"A veces un cigarro es solamente un cigarro."

Sigmund Freud

cartel
octubre 2008
D L M X J V S
    Nov »
 1234
567891011
12131415161718
19202122232425
262728293031  

Categorías

Mapa

Estadísticas del Blog

  • 44,845 visitas

A %d blogueros les gusta esto: