Consecuencias del Cigarrillo

ESTUDIO INGLES
Más riesgo de psicosis en hijos de fumadoras

LONDRES (Reuters).- Las mujeres que fuman durante el embarazo ponen a sus hijos en mayor riesgo de desarrollar síntomas psicóticos en la adolescencia, informaron el jueves científicos británicos. Expertos de cuatro universidades de Gran Bretaña estudiaron a 6356 chicos de 12 años, a los que consultaron sobre síntomas psicóticos, como alucinaciones o delirios. Alrededor del 19% tenía madres que habían fumado durante la gestación. Algo más del 11%, o 734 niños en total, tenían síntomas sospechosos o definitivos de psicosis. Muchas investigaciones previas mostraron que los cigarrillos pueden dañar a los fetos de madres que fuman durante el embarazo. Entre los riesgos se encuentran el nacimiento de bebes de bajo peso y la mayor posibilidad de muerte súbita o defectos cardíacos. Stanley Zammit, psiquiatra de la Escuela de Medicina de la Cardiff University que dirigió el estudio, dijo que cuanto más fumaban las madres más propensos eran los niños a tener síntomas psicóticos. “Podemos estimar que alrededor del 20% de los adolescentes de esta cohorte no habría desarrollado síntomas psicóticos si las madres no hubiesen fumado”, indicó el autor.

Fuente: La Nación

Add comment Octubre 2, 2009

Trastornos alimentarios nuevos

SALUD

Preocupan a los médicos cinco nuevos trastornos alimentarios

A la bulimia y la anorexia se suman otras conductas hasta ahora desconocidas o poco frecuentes. Van desde atracones hasta comer sólo algunos alimentos. El 90% de quienes los sufren son mujeres.

Por: Gisele Sousa Dias

Cuando se habla de trastornos de la alimentación inevitablemente los primeros que vienen a la cabeza son “bulimia” y “anorexia”. Pero otros desórdenes que hace un tiempo eran desconocidos o poco frecuentes empezaron a instalarse con un factor que los agrava: no se los suele considerar un problema y si el médico no interroga, no saltan. Atacar la heladera de madrugada, no comer en el día para poder tomar alcohol de noche, vivir copiando dietas mágicas de revistas, comer siempre lo mismo o vivir obsesionado por comer sano, son algunos de ellos. Aunque no sea exclusivo, el tema es una cuestión de género. Según la Sociedad Argentina de Obesidad y Trastornos Alimentarios (SAOTA), el 90% de quienes sufren un trastorno de la alimentación son mujeres. Estos son los nuevos trastornos sobre los que alertan los especialistas.

Síndrome del comedor nocturno

“Son personas que por preocupaciones, ansiedad y poca verbalización de sus problemas, suelen despertarse varias veces de noche para atacar la heladera”, explica Marcelo Bregua, psicólogo especialista en desórdenes alimentarios de ALUBA. “La diferencia con la bulimia es que no tienen conductas compensatorias, es decir, no salen corriendo a vomitar, a tomar un diurético o a hacer ejercicio: calman la ansiedad a través de la comida y vuelven a acostarse”. Susana Gutt, jefa de Nutrición del Hospital Italiano, suma: “Se calcula que de madrugada ingieren un 50% de su ingesta de calorías diaria, por lo que la mayoría tiene sobrepeso u obesidad. No se levantan a comer lechuga, en general comen alimentos de alta densidad calórica, como dulces, harinas y grasas”.

Por esta conducta, los comedores nocturnos suelen tener problemas con sus parejas y cuánto más les marcan el problema, más comen. Lo padecen entre el 1 y el 5% de la población y entre los que consultan porque están obesos, del 8 al 9%.

Permarexia

“Son personas jóvenes que viven a dieta, pero no bajo control médico: recurren a las dietas de las famosas en las revistas”, describe Bregua. “Lo hacen mujeres adultas, profesionales, de alto nivel de educación, no es gente que no sabe lo que hace”, acota Gutt. Se las puede reconocer porque viven atentas a las calorías que tienen los alimentos, y suben y bajan de peso con frecuencia por el efecto rebote de las dietas.

Drunkorexia

“Este verano tuvimos un problema terrible con esto: son jóvenes que no comen o comen un yogur en el día para poder consumir todo el alcohol a la noche y no engordar. Saben que el alcohol fija las grasas, pero no renuncian a él: renuncian a las grasas”, explica Bregua.

Síndrome del comedor selectivo

Van dejando de comer algunos alimentos y consumen menos de diez a lo largo de dos años. Por ejemplo, primero dejan las verduras, después las carnes, las frutas y terminan comiendo sólo milanesas, chocolates y gaseosas. Muchos no las dejan sino que nunca las incorporan: hay chicos desde los 3 años con este síndrome. “Si en esa lista no hay lácteos van a tener carencia de calcio, si no hay fuente de hierro van a tener anemia. Las carencias nutricionales no siempre producen la muerte, pero provocan una mala calidad de vida”, dice Gutt.

Ortorexia

“Buscan la perfección en el comer, desde alimentos orgánicos, productos light o macrobióticos, y hacen una suerte de composición propia de lo que creen que es saludable. Se restringen todo: no toman café porque creen que puede provocar problemas cardíacos, no comen pollo porque está lleno de hormonas, no comen tomate porque si es perfecto está manipulado genéticamente. Pueden terminar desnutridos, por lo que el objetivo inicial termina en lo contrario”, dice Silvio Schraier, ex presidente de la Sociedad Argentina de Nutrición y docente de la UBA.

Que ahora existan deliveries de kiosco o blogs que enseñan a perder peso o a encubrir el resultado de los análisis para que nadie detecte un trastorno no significa que las condiciones están dadas para que alguien se enferme, pero quienes tienen una predisposición encuentran ahí un rumbo. Que estos trastornos ya preocupen deja en evidencia un déficit crónico en prevención.

Fuente: Diario Clarín

1 comment Agosto 25, 2009

Volver

Me siento extraña, fueron muchos años fuera, casi ni me acuerdo de ellos, cuando digo ellos me refiero a mi familia.

Parece como si fuera ayer, cuando mi madre peinaba mis largos cabellos rubios y me cantaba susurrando mi canción de cuna preferida para dormirme, mi padre orgulloso veía crecer a su única hija y al msimo tiempo temía que partiera rápidamente.

Los años que siguieron fueron muy felices, lo último que recuerdo es su llanto al verme partir. Después que pasó?,  no puedo explicarlo, niebla, silencio y espera hasta hoy. Estoy muy emocionada, vuelvo, es raro no es la casa que recuerdo, mis cabellos no están, y esa señora? me toma en los brazos, está llorando, no la recuerdo y sin embargo me resulta familiar, y mi cuerpo? es otro, no soy yo, o sí, no entiendo. La señora mira al hombre que está asu lado y le dice: “Estás orgulloso de tu hija”.

Ya entendí: VOLVI

Luz

Add comment Agosto 19, 2009

Sindrome de Munchausen

El síndrome de Münchausen es una

enfermedad psiquiátrica que provoca que quien la sufre invente dolencias e incluso llegue a provocárselas para llamar la atención de los médicos y conseguir que le prescriban un tratamiento.

Una de las variedades es el Münchausen por poder, en el cual un adulto, por lo general la madre o el encargado de cuidar a un chico, provoca las enfermedades o lo obliga a fingirlas. Esta modalidad es en la que encuadra lo sucedido con la mujer acusada de haber envenenado a sus dos hijos en la localidad bonaerense de Urdampilleta.

Fue en 1951 cuando se propuso por primera vez el uso del término Münchausen en una publicación médica. Fue el médico Richard Asher, quien relataba casos de pacientes que buscaban atención médica y que planteaban inconsistencias a la hora de presentar su historia y sus síntomas, provocados por ellos mismos.

El nombre fue tomado de Baron Von Munchaunsen”, un solado germano, aventurero, famosos por sus relatos absurdamente exagerados y fantasiosos.

El Síndrome de Munchausen por poder fue descripto por primera vez en 1977. El Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales lo denomina Trastorno Ficticio por Poderes. Se caracteriza por provocar o simular de forma deliberada signos o síntomas físicos o psicológicos en otra persona que se halla a cargo del individuo.

Información extraída de Minutouno

Add comment Agosto 15, 2009

Terapia basada en la Compasión

Budismo y Neurociencias

Gabriela Navarra
LA NACION

Un buen número de personas transita por la vida con pesadas mochilas emocionales. Es una ingrata receta que combina dos ingredientes igualmente negativos: una permanente sensación de vergüenza y el aguijón punzante de la autocrítica. El resultado es gente con enormes dificultades para ser amable consigo misma y que, en la dureza con la que se trata, encuentra serios problemas para tolerar el malestar e ingeniárselas, aun en momentos difíciles o de estrés, para encontrar sensaciones de tranquilidad, calma, reaseguro.

El drama suele beber de las aguas del abuso, maltrato, negligencia o falta de afecto en la infancia, que ocurren en familias de todo tipo y que no necesariamente deben producir mucho ruido para dejar consecuencias. Cuando el lugar y los seres en teoría más confiables han resultado más amenazantes que contenedores, tanto el mundo externo como el interno se procesan como hostiles.

Para aquellos que luchan contra su corrosivo crítico interior y tienen gran dificultad para reconocer que necesitan ayuda, envueltos como están en un círculo de vergüenza interna (por lo que piensan y sienten de sí mismos) y externa (por lo que piensan y sienten que los otros piensan y sienten acerca de ellos), el psicoterapeuta inglés Paul Gilbert, profesor de psicología clínica de la Universidad de Derby, Reino Unido, desarrolló la terapia centrada en la compasión, que incorpora elementos del budismo y de las neurociencias.

El concepto, según dice el psicoterapeuta inglés, nada tiene que ver con la tan mentada autoestima que ha venido de la mano de muchos manuales de autoayuda, ligada con una visión egocéntrica y narcisista, que tiende a establecer diferencias sociales o económicas con los otros. Tampoco se vincula con el sentir lástima por uno mismo. La compasión se refiere a la humanidad que tenemos en común con todos los seres del planeta. “El Dalai Lama dice que, si queremos que los demás sean felices y también ser felices nosotros, nos focalicemos en la compasión”, explica Paul Gilbert.

La compasión se vincula con algunos preceptos del budismo, en tanto supone una mirada de recogimiento y amabilidad sobre el propio sufrimiento y el sufrimiento ajeno, y ser compasivos ofrece la posibilidad de sentirse (y ya no meramente de “saberse”) parte del mundo y actuar en consecuencia, tanto hacia uno mismo como hacia los demás, con el objetivo de disminuir ese dolor.

Gilbert dirige la Compassion Mind Foundation ( www.compassionatemind.co.uk ) en Derby, con el objetivo de estudiar científicamente el poder de la compasión. A través de resonancias magnéticas, se ha verificado que durante la meditación es posible llegar a estados de “compasión pura” (ser algo así como “uno con el universo”) y que en esos trances se activan zonas del cerebro prefrontal izquierdo, que contiene redes neurales vinculadas con la empatía, el amor maternal y una mayor conexión entre pensamientos y sentimientos, al mismo tiempo que se aquieta la actividad del lóbulo prefrontal derecho, conectado con estados de ánimo más negativos.

“Un vez que la persona entendió que sus síntomas y dificultades no son otra cosa que estrategias adaptativas (por ejemplo, sufrir un trastorno alimentario buscando ilusoriamente confort emocional en momentos de gran angustia) -explica Gilbert-, y que puede dejar de criticarse y de culparse todo el tiempo por sus ideas y sentimientos, está más libre para comprender su situación real y manejarla.”

La compasión, así como la crueldad, dice Gilbert, son, más que sentimientos, formas de organización de nuestras mentes. La buena noticia es que es posible pasar de la crueldad a la compasión mediante técnicas de entrenamiento para trabajar la atención, el pensamiento, los sentimientos, la imaginación y el comportamiento desde una perspectiva compasiva y construir esas redes neurales vinculadas a la autoregulación de estados de tranquilidad, calma, seguridad, calidez.

El método propuesto por Gilbert se recomienda en cuadros que tengan como síntomas cardinales la vergüenza y la autocrítica: depresión, trastornos de ansiedad y alimentarios. También se ha probado en secuelas postraumáticas y en psicosis.

“Hay varios niveles de compasión -describe Gilbert-. Uno, la compasión que sentimos de parte de los demás hacia nosotros; otro, la compasión que tenemos hacia los otros y, finalmente, la compasión hacia nosotros mismos. Cada una puede desarrollarse con distintas prácticas. Por ejemplo, podemos imaginarnos a nosotros mismos como personas compasivas, pensando cómo somos cuando somos lo mejor que podemos ser. Aprendemos a prestar atención a esas cualidades interiores y a tratar de vivir según ellas cada día. Otra práctica que ayuda a sentir la compasión de parte de los otros es trabajar con imágenes. Aquí, las personas se concentran en una figura compasiva a la que dotan de sabiduría, fuerza, calidez, y que es capaz de confortarnos en los momentos de mayor crisis e inseguridad, pero sin juzgarnos.”

Add comment Julio 13, 2009

En estos Tiempos que Corren

La vida puede ser de otra manera

La vida nos somete a un continuo stress, componente infaltable de riesgo en distintos trastornos, donde lo importante no es competir, sino ganar, y esto sucede desde la niñez a través de una sobrecarga física y emocional de tareas extraescolares con el fin de prepararlos para un futuro donde la frustración no es tolerable y cuando se logra entrar en el mercado laboral, la palabra “ocio”, pasa a ser una mala palabra.
Así perdemos momentos irrecuperables con la familia y sobre todo con nosotros mismos, momentos de paz, de búsqueda interior corriendo tras del éxito que nunca alcanzamos, porque nunca es suficiente lo logrado siempre falta algo más y seguimos corriendo.

Dejamos de hablarnos, de mirarnos, de comer juntos, de acariciarnos y la vida pasa sin darnos cuenta de todas las  maravillas que nos estamos perdiendo. Paremos, pensemos,  todo va estar ahí al día siguiente, no nos apuremos tanto y disfrutemos.
Quizás la solución, no sólo a éste problema sino a otros como la ansiedad, la angustia el aislamiento, es reestablecer los “vinculos” y  relajarnos, algo que parece muy sencillo pero tan difícil en estos tiempos que corren.

Lic. Rosana Sapia

Add comment Mayo 15, 2009

Talleres Gratuitos

Talleres del Hospital Tornú de Reflexión y Recreación

Combatientes e Malvinas 3002 Capital Federal

Taller

Conversemos sobre nuestros Deseos y Proyectos


Coordinadores: Lic. Rosana Sapia

Lic. Ivana Scianca

Todos los Lunes de Abril desde las 15:30hs. hasta las 17:00

Para inscribirse E.Mail: nuestrosanhelossecretos@hotmail.com

TE: 4713-4788      Cel.: 15-31275863

Medios de Transporte: Tren Federico Lacroze

Colectivos: 133, 113, 111, 123. Subte B: Est. Los Incas

Add comment Marzo 13, 2009

Mentes geniales

Descubren por qué hay mentes geniales

Helen Phillips

New Scientist

LONDRES.- El cerebro de cualquier ser humano es, de por sí, sorprendente. En los adultos puede tener hasta 100.000 millones de neuronas, cada una conectada con sus vecinas por aproximadamente 5000 sinapsis. Puede hacer y deshacer un millón de nuevas conexiones por segundo. Puede guardar información que clasifica, archiva y edita las veces que sea necesario, durante más de un siglo. Puede reconstruir el espacio circundante con unos sensores que detectan vibraciones, radiación electromagnética, sustancias químicas y presión, y prioriza en apenas milésimas de segundo aquello que puede resultar de interés.

Coordina al menos 640 músculos y cuida de los aspectos esenciales de la creación de energía, de la reproducción y la supervivencia con un mínimo esfuerzo, mientras deja la mente libre para socializar, reflexionar sobre el sentido de la existencia y aprender tanto de nuestras experiencias como de las ajenas.

Sin embargo, hay algunos cerebros que son más sorprendentes que otros. ¿Por qué los más talentosos se destacan? ¿Hay alguna característica física o fisiológica que los diferencie?

El coeficiente intelectual

Varios estudios han tratado de probar cierta correlación entre el tamaño del cerebro, su peso, su volumen o la circunferencia de la cabeza con la inteligencia, pero hasta el momento no se encontró ningún patrón consistente.

Sandra Witelson, de la Universidad de Mc Master, en Ontario, Canadá, estudió el cerebro de 100 personas que ya habían muerto, pero que en vida habían resuelto varios tests que miden el coeficiente mental. Aunque encontró alguna correlación entre el volumen de los hemisferios y la puntuación obtenida, las relaciones variaban dependiendo del sexo, la lateralidad y el tipo de test. Por ejemplo, la inteligencia verbal tuvo una correlación positiva con el volumen del cerebro en las mujeres y en los hombres diestros.

Pero el tamaño no es un factor determinante. El cerebro de las mujeres es más pequeño que el de los hombres y, sin embargo, esto no significa que haya alguna diferencia consistente entre el coeficiente intelectual de unos y de otros. Más aún, en el Libro Guinness de Récords Mundiales figura una mujer, Marilyn vos Savant, como la persona que tuvo coeficiente mental más alto entre 1986 y 1989.

El científico Philip Shaw, del Instituto Nacional de Salud Mental de Baltimore, Estados Unidos, descubrió recientemente que el desarrollo del cerebro se relaciona con el coeficiente.

Su equipo estudió a más de 300 niños, de entre 7 y 18 años, y los dividió en tres grupos según el coeficiente: promedio (hasta 108 puntos), alto (hata 120) y superior (más de 120). Observó que los del grupo promedio alcanzaron el mayor grosor a los 8, y tuvieron un adelgazamiento de la corteza durante la adolescencia. Mientras que el en superior era más delgado a los 7, engrosaba hasta los 11 o 12 y, luego, volvía a afinarse. El grupo alto quedó en el medio. El especialista concluyó que la inteligencia es un proceso dinámico, relacionado con un nivel de plasticidad que varía durante estos años.

Talento verbal

Ziad Fazah es un libanés que puede hablar, leer y escribir en 59 lenguas. Durante su niñez vivió cerca de un puerto y disfrutaba conversando con marineros de distintas nacionalidades. En el colegio estudió inglés y francés, y a los 11 años decidió que aprendería a hablar todos los idiomas del mundo.

En tres años, en los que nunca abandonó el Líbano, estudió más de 50 idiomas al mismo tiempo y tardó sólo tres meses en dominar cada uno. ¿Cuál es el secreto de ese asombroso talento? Fazah dice que su memoria es “como una cámara fotográfica” y admite haber estudiado mucho.

Nada especial

Uno de los cerebros científicos más brillantes de todos los tiempos terminó dividido en 240 piezas que el patólogo de la Universidad de Princeton, Harvey Thomas, paseó en el baúl de su auto durante años.

Cuando le hicieron la autopsia, en 1955, el cerebro de Einstein no tenía nada especial. Según Thomas, estaba un poco encogido por la edad y era un poco más pequeño que un cerebro promedio.

A principios de los 80, la neuróloga Marian Diamond, de la Universidad de California, en Berkeley, estudió tejido tomado de su córtex prefrontal y parietal. Estas áreas son parte del córtex de la “asociación”, involucrado en la cognición superior. Comparándolo con el de 11 individuos de control, ella descubrió que el cerebro de Einstein contenía una mayor proporción de células gliales en relación con sus neuronas, alrededor del doble en la región parietal. Hoy se sabe que las células gliales participan en el procesamiento neuronal y la transmisión de señales.

Otro estudio de mediados de los años 90 analizó el milímetro más externo del tejido cortical del lóbulo prefrontal derecho de Einstein, una región asociada con la memoria de trabajo, la planificación, la regulación intelectual y la coordinación motora. Britt Anderson, de la Universidad de Alabama, Birmingham, informó que el córtex parecía ser más fino. Luego, Witelson volvió a estudiar el cerebro de Einstein y encontró que era un 15% más ancho en los lóbulos parietales, como si tuviera los circuitos altamente integrados.

Inteligencia atlética

Claramente, los cuerpos de los atletas son especiales, pero qué pasa con los cerebros. Muchos deportes exigen dominar patrones específicos de movimientos, y éstos ciertamente dejan su marca en el cerebro. Las áreas del córtex somatosensorial y del córtex motor vinculadas con el movimiento se agrandan con el uso.

Algunas personas podrían también tener cerebros que les permiten seguir esforzándose cuando sus competidores se dan por vencidos. La sensación de cansancio que nos gana después de hacer una actividad deportiva parece generarse no en los músculos, sino en el cerebro, por una molécula llamada interleukina-6. Tal vez esta señal es más débil o más fácil de ignorar en algunos cerebros.

Castillos de la memoria

Para cualquiera que vaya por la vida olvidándose las llaves, los límites externos de la memoria humana son desconcertantes. Tomen por ejemplo a AJ, que tiene unos cuarenta años y puede recordar cada día de su vida desde su adolescencia. O a Kim Peek, la persona que inspiró el film Rain Man , que memorizó 7600 libros.

Sin embargo, muchos especialistas creen que las diferencias en la memoria no se deben a estructuras innatas, sino a capacidades que se desarrollan. Una buena memoria requiere esfuerzo, atención y no especialmente materia gris.

ALBERT EINSTEIN
Premio Nobel de Física 1921

Origen: Alemania

Considerado uno de los mayores genios de la humanidad, donó su cerebro a la ciencia, pero los estudios que le hicieron desconcertaron a los investigadores. En un principio, pareció no tener nada especial e incluso ser algo más pequeño que el promedio. Más tarde encontraron que tenía una mayor densidad de células involucradas en la conectividad y en una región encargada de la inteligencia visuoespacial.

Fuente: La Nación

1 comment Febrero 24, 2009

Mejorar la Memoria

Hacer dieta mejoraría la memoria de los mayores

El estudio fue hecho sobre un grupo con 60 años promedio que ingirió un 30% menos de calorías.

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A LA MESA. LAS DIETAS EN PERSONAS MAYORES DEBEN SER CONTROLADAS.

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¿Comer bastante menos puede hacer que la memoria de las personas mayores funcione mejor? Pues, sí, según el primer estudio experimental realizado con seres humanos, en la Universidad de Münster, en Alemania. Demostró que un grupo de personas que aceptó ingerir un 30% menos de calorías durante tres meses tuvieron un rendimiento superior. Sin embargo, el resultado no es absolutamente concluyente. Ni tampoco un consejo que todavía pueda ser dado a todo el mundo.

Las personas mayores que tienen un peso normal o por debajo de la media, deben ser “extremadamente cuidadosas” al intentar una dieta con restricción de calorías, según advirtió la Asociación Dietética Británica, tras la publicación del estudio en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), de los Estados Unidos.

El estudio forma parte de un largo y controvertido intento por extender el tiempo de vida sano de la gente. En 1934, Mary Crowell y Clive McCay, de la Universidad de Cornell, observaron que las ratas que tenían en el laboratorio duplicaban su tiempo de vida si se les reducía la ingesta de calorías. Otros científicos tomaron la posta poniendo sus miradas en ratones, monos, mosca de la fruta, y otros animales.

La mayoría de esos trabajos señalan que los animales viven hasta un 50% más de su tiempo normal de vida, cuando se los restringe en la dieta. Pero es difícil trasladar esos resultados a los seres humanos, quienes podrían sufrir la falta de nutrientes esenciales. En setiembre de 2008, un trabajo en la Universidad de Washington, en St. Louis, alertó que la restricción podría no funcionar en humanos, si no se pone también atención a las proteínas.

Ahora, se sumó el trabajo del grupo de Agnes Flöel, Universidad de Münster, de Alemania, con 50 voluntarios sanos de 60 años en promedio. Los dividieron en tres grupos: el primero bajó un 30% el consumo de calorías. El segundo aumentó un 20% el consumo de aceite de oliva y pescado. Y el tercero siguió una dieta con un consumo normal de calorías. A los tres meses, los investigadores les tomaron pruebas de memoria. Los del primer grupo, que habían reducido las calorías, tuvieron un mejor rendimiento de su memoria. Además, redujeron sus niveles de insulina y los marcadores de inflamación.

“Este estudio necesita ser convalidado por otros más amplios. Hoy, si las personas mayores quieren vivir más y bien, deben seguir una actividad física moderada. Debe ser acompañada por una alimentación saludable, y mucha actividad intelectual y social”, opinó Oscar Gershanik, director científico del Instituto de Neurociencias de la Fundación Favaloro. En tanto, la nutricionista Mónica Katz, autora del libro No Dieta, publicado por Libros del Zorzal, aconsejó que, después de los 40 años, “empiecen a comer un poco menos de calorías, sin morirse de hambre. Una opción beneficiosa es comer más pescado, que previene el deterioro del cerebro”.

Add comment Febrero 19, 2009

La Expresión de nuestros Gestos

Nora Bär Enviada especial CHICAGO.- Clinton quería que lo agarraran “con las manos en la masa”. Kerry fue derrotado por Bush porque se presentaba como un predicador arrogante. Hace poco, McCain perdió su elección, entre otras cosas, porque mostraba mucha rabia. Obama triunfó porque se mantenía muy cool.. . Paul Ekman, el psicólogo de la Universidad de California en San Francisco que desde hace 40 años estudia las emociones, la mentira y su expresión facial “apostaría a que fue así”, aunque aclara que es difícil probarlo. Sus trabajos parten de la noción propuesta hace más de 100 años por Darwin en el sentido de que la expresión facial de las emociones es universal. “La cara es el mejor indicador de los sentimientos de una persona”, afirmó ayer durante una entrevista con LA NACION. “Las expresiones faciales pueden delatarnos. Por ejemplo, Sarah Palinnunca fue espontánea en público y la gente lo notaba. Ciertos presidentes me pidieron que mejorara su credibilidad, pero no acepto ese tipo de pedidos. Tampoco trabajo para tabacaleras, empresas de juegos de azar o que fabriquen bebidas alcohólicas”, dijo ayer a LA NACION, luego de participar en un simposio sobre la naturaleza de las emociones que se realizó en multitudinaria Reunión Anual de la Asociación Americana para el Avance de las Ciencias (AAAS, por sus siglas en inglés). Durante la charla, mantenida después de su presentación, este experto reconocido en el mundo por sus investigaciones sobre los significados de las expresiones faciales, afirmó: “Uno puede votar por razones ideológicas o afectivas”, pero advirtió también que “es crucial detectar la emoción para manejarla (…). Como dicen los budistas, reconocer la chispa antes de la llama”. En una de sus investigaciones, les mostró fotografías a personas de Japón, los Estados Unidos, la Argentina, Chile y Brasil. “Encontré que las juzgaban del mismo modo -contó-. Pero esto no era suficiente, porque podrían haber estado influidos por las películas de Charlie Chaplin, por ejemplo. Entonces busqué personas aisladas de los medios de comunicación, en Papúa Nueva Guinea, y tuvieron la misma reacción.” Uno de sus más asombrosos descubrimientos es que si uno adopta la expresión que corresponde a una determinada emoción, empieza a sentirse así. “Sin embargo, si nos aplicáramos botox por toda la cara no dejaríamos de sentir emociones -comentó-. Pude comprobarlo en personas con parálisis facial congénita, una condición muy infrecuente de la que debe haber 400 o 500 casos en los Estados Unidos. Ese producto no cambia la forma en que sentimos; puede hacer a las personas más jóvenes, pero también menos animadas y, por lo tanto, menos atractivas.” Según el especialista, cuyos trabajos sobre la mentira, cómo ocultarla y cómo descubrirla, son la base de una serie de televisión que acaba de estrenarse en este país con el nombre Lie to me (Miénteme), las expresiones faciales deben haber evolucionado a partir de la necesidad de comunicación madre-hijo, a pesar de lo cual niega que las mujeres sean mejores que los hombres para identificarlas. Hay siete emociones universales y “configuraciones faciales” que las expresan: el miedo, la rabia, la tristeza, el disgusto, la sorpresa, la felicidad y la superioridad moral. No hay señales para la vergüenza ni para la culpa. Esas configuraciones faciales dependen de 41 unidades musculares capaces de realizar movimientos independientes. “La número 23 -ejemplifica- es la que controla el movimiento de apretar los labios, que es lo primero que uno ve cuando expresa rabia. La número 17 produce la contracción [el "puchero"] que hacen los bebes antes de llorar.” Y aunque todos podemos “leerlas”, hay personas (menos del 1% de la población) excepcionalmente hábiles para interpretar qué dice una cara a partir del lenguaje corporal, la voz y las microexpresiones, que duran menos de un cuarto de segundo y revelan emociones escondidas. Ekman afirma que cualquiera puede entrenarse para reconocer mejor estas señales. “Por ejemplo, nosotros estudiamos a integrantes del Servicio Secreto y vimos que muchos de ellos las interpretan correctamente el 80% de las veces. Los psiquiatras tienen la misma cantidad de aciertos que el promedio. Pero para mi sorpresa, la mayoría de la gente puede aprender a hacerlo con mucha precisión en alrededor de una hora”, explicó.

3 comments Febrero 15, 2009

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